Cuida tus ojos con Omega-3

29, enero, 2021 / Bienestar, Salud Ocular / Sin comentarios

La genética y la edad desempeñan un papel muy importante en el desarrollo y progresión de muchas enfermedades oculares pero todavía podemos controlar algunos factores como son la alimentación y llevar un estilo de vida saludable. Los ácidos grasos Omega-3 aportan muchos beneficios para la salud en general pero también son un nutriente fundamental para nuestros ojos, en concreto, para la retina y para evitar el síndrome del ojo seco.

La DMAE

Los ácidos grasos Omega-3 son uno de los tipos de grasa más saludables que hay y están en el grupo de los considerados ácidos esenciales, porque el cuerpo humano no es capaz de producirlos por sí mismo y solo se pueden adquirir a través de los alimentos. Los más importantes y beneficiosos son el EPA (ácido eicosapentaenoico), el DHA (ácido docosahexaenoico), el DPA (ácido docosapentaenoico) y el ácido linolénico.

El DHA y el EPA son las formas más importantes para el desarrollo visual y la función de la retina (la parte del ojo que recibe las imágenes y envía las señales al cerebro para que las transforme). En especial el DHA, juega un rol importante en la capa de células nerviosas de la retina, disminuyendo hasta un 38% el riesgo de padecer la DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad).

La DMAE es una enfermedad degenerativa de la mácula o zona central de la retina y de mayor sensibilidad visual. Afecta a más de 800.000 personas en España y representa la primera causa de ceguera en mayores de 65 años en los países industrializados. Según el National Institute Eye, es posible que los Omega-3 ejerzan además un efecto antiinflamatorio en la retina y que contribuyan a aliviar la inflamación que caracteriza a muchos trastornos oculares.

Síndrome del ojo seco

El síndrome del ojo seco se suele desarrollar con el paso de los años, al envejecer, cuando los ojos no pueden mantener la producción de lágrimas necesarias para la salud y suele relacionarse a un nivel bajo o deficiente de DHA y EPA.

Los ácidos Omega-3 parecen mejorar el funcionamiento de las glándulas meibomianas de los ojos (responsables de secretar las grasas que revisten la superficie del ojo e influyen en la claridad de visión). También benefician a la producción de lágrima, haciéndola más abundante y de mayor calidad y evitando que se evapore con mucha facilidad. Por lo que son una buena opción para prevenir y reducir los síntomas del ojo seco.

¿Dónde encontramos Omega-3?

El EPA y el DHA se encuentran sobre todo en el pescado azul, como el salmón, atún, fletán y caballa. Otros alimentos ricos en Omega-3 son el marisco, la yema de huevo y los frutos secos como las nueces y semillas como la de chía, linaza y salvia. Entre los cereales, la avena es la más destacable por su contenido en ácidos grasos.

Encontramos también Omega-3 en los aceites de plantas de linaza, de soja o de canola y, evidentemente, en el aceite de oliva. Las verduras de hoja verde como la lechuga o las espinacas son muy ricas grasas saludables, sin olvidar la fruta estrella en ácidos grasos que es el aguacate.

*Fuente: National Eye Institute

 

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