Vista y estómago: ¿Por qué ver algo repugnante da ganas de vomitar?

30, noviembre, 2020 / Mirada particular / Sin comentarios

Los investigadores de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, han hecho un estudio que quiere explicar porque cuando vemos algo repugnante, literalmente, se nos revuelve el estómago. Parece ser que cuando vemos imágenes desagradables los ritmos de nuestro estómago cambian y reaccionamos apartando la mirada para no vomitar. ¿Qué relación existe entre vista y estómago? Este estudio demuestra que se pueden controlar los ritmos del estómago para poder ver durante más tiempo algo repugnante pero, ¿si para el estómago ya no lo es seguirá siendo repugnante a la vista?

¿Qué es la repugnancia? Es una respuesta natural cuando vemos alguna cosa desagradable como comida podrida, desechos o bichos raros, que tiene como objetivo, en parte, ayudarnos a sobrevivir porque nos alerta y aleja de cosas que podrían propagar enfermedades. En un estudio publicado en la revista ‘Current Biology’, los investigadores de la Unidad de Cognición y Ciencias del Cerebro demuestran que la domperidona -un medicamento contra las náuseas- podría ayudar a soportar mejor el ver imágenes desagradables.

El estudio

En el estudio, veinticinco voluntarios de entre 18 y 35 años fueron repartidos en dos grupos: a un grupo se le administró domperidona y al otro un placebo. Antes de tomar las pastillas, se mostró a los voluntarios una serie de imágenes desagradables mezcladas con imágenes neutrales -como una bufanda o botones- y los investigadores analizaron los movimientos de sus ojos. Treinta minutos después de tomar las pastillas, se repitió la prueba con las mismas imágenes.

A continuación, se añadió un incentivo a los voluntarios: por cada cuatro u ocho segundos que pudieran mirar una imagen desagradable, recibirían 25 peniques y escucharían un sonido. Luego los voluntarios volvieron a mirar las imágenes para una ronda final, pero esta vez sin ningún incentivo. Como era de esperar entre ambos grupos, el tiempo de permanencia aumentó drásticamente cuando se les pagó por mirar las imágenes. Pero cuando ya no se incentivó a los voluntarios, el equipo descubrió que los voluntarios que habían recibido domperidona pasaban mucho más tiempo que el grupo de placebo mirando las imágenes repugnantes.

Conclusiones al estudio

Así pues, el estudio demostró que el dinero ayuda a soportar imágenes desagradables y cuando no hay incentivo económico, la domperidona también. ¿Por qué este medicamento? La domperidona actúa estabilizando el ritmo de las señales eléctricas en los músculos del estómago. Normalmente, estas señales ayudan al estómago a expandirse y contraerse, ayudando a mover los alimentos a través del tracto digestivo. Estos ritmos se vuelven anormales cuando tenemos náuseas o cuando tenemos hambre o estamos llenos, por ejemplo. También se interrumpen, por ejemplo, cuando sentimos una fuerte repulsión hacia algo y pueden hacer que vomitemos el contenido de nuestro estómago.

Este estudio demuestra que cuando se logra estabilizar las señales eléctricas del estómago, con domperidona por ejemplo, las personas logran poder ver durante un mayor período de tiempo una imagen desagradable.  Pero también cabe señalar que el estudio demuestra que ni el dinero ni la domperidona nos vuelven inmunes a las imágenes desagradables porque más pronto o más tarde siempre acabamos apartando la vista .

Es decir, con este estudio se demuestra que con la medicación podremos mirar una imagen desagradable durante más tiempo porque regula los ritmos de nuestro estómago. Pero también queda comprobado que aunque ya no nos den ganas de vomitar al final acabamos apartando la mirada porque la pastilla no nos hace inmunes y  lo que es repugnante a la vista lo sigue siendo.

*Fuente: Infosalus (Europa Press)

 

 

 

 

 

 

 

 

Pin It on Pinterest

Ir arriba