El Síndrome visual informático, un efecto secundario del avance de la tecnología

04, mayo, 2020 / Salud Ocular / Sin comentarios

¿Te pican los ojos, están irritados o ves ligeramente borroso? Puede que seas uno de los millones de personas en todo el mundo afectado por el Síndrome visual informático. Un trastorno que, sin duda, crecerá con el confinamiento en nuestros hogares a causa de la crisis sanitaria por el COVID-19.

¿Cuántas horas diarias pasamos delante del ordenador, tableta, móvil o televisión? La tecnología ha invadido nuestro día a día y las pantallas se han convertido en la ventana que nos abre al mundo y a la sociedad. Nuestra forma de ver ha cambiado: los dispositivos nos obligan a mirar, fijamente, durante largos períodos de tiempo y a parpadear con menos frecuencia de lo normal, lo que puede provocar síntomas como la irritación ocular, la fatiga visual, visión borrosa, sequedad ocular, cefalea, dolor de cuello y de hombros, entre otros.

El síndrome visual informático es uno los efectos secundarios negativos a los que están expuestas las personas que pasan un tiempo prolongado frente a las pantallas de sus dispositivos. Según el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas y estudios recientes, este trastorno afecta al 90% de quienes utilizan el ordenador más de tres horas seguidas al día.

La mayoría de los síntomas son solo temporales y se dejan de notar al apagar el dispositivo electrónico, aunque en algunos casos se pueden ver reducidas las habilidades visuales, experimentando visión borrosa, incluso cuando se ha dejado de usar. Al trabajar, estudiar o pasar largas horas de ocio frente al ordenador, los ojos hacen un gran esfuerzo -debido a factores como la definición de los caracteres, el reducido nivel de contraste, la presencia de deslumbramientos y reflejos en el monitor, las distancias y ángulos de trabajo, entre otros- y puede haber alteraciones de índole refractiva o de alineamiento en los ojos.

¿Cómo se puede reducir?

Según el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas, si se siguen algunas sencillas pautas de ergonomía se puede lograr que el trabajo ante la pantalla del ordenador no pase factura a la salud visual. Es recomendable hacer pausas de 15 minutos cada dos horas para que los ojos descansen, así como, cada 20 minutos asomarse por la ventana o mirar hacia el infinito durante unos veinte segundos para cambiar el enfoque de los ojos.

Los ópticos-optometristas también aconsejan parpadear con regularidad para evitar la sequedad ocular y utilizar un humidificador o gotas artificiales cuando sea necesario. Es importante ajustar la resolución y el contraste del monitor, es decir, cuanta mayor sea la resolución de la pantalla, más clara la imagen y menos se verá afectado el confort visual. Por otro lado, para leer las letras con más facilidad, es preferible ajustar el contraste entre los caracteres y el fondo. En el caso del brillo del monitor, éste no debe ser ni demasiado intenso ni demasiado tenue.

Para evitar deslumbramientos y reflejos, una buena solución son las cortinas en las ventanas, los interruptores que hacen la luz ambiental más tenue o los filtros de reducción del deslumbramiento. Para reducir el brillo es conveniente eliminar las fuentes de luz que puedan encontrarse en la zona periférica y posicionar el monitor perpendicular a las ventanas o a otras fuentes de iluminación intensa. También es recomendable limpiar con regularidad los dispositivos electrónicos ya que acumulan polvo y otros agentes ambientales y pueden provocar irritación en los ojos.

Fuente: Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas

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