Confinados pero no aburridos

06, abril, 2020 / Bienestar / Sin comentarios

El secreto de la felicidad es saber aprovechar todo lo que la vida trae. ¿Estamos confinados por una crisis sanitaria? ¡Pues nada, hay que sacarle el mayor partido a la situación! Hay un montón de opciones para disfrutar de las nuevas circunstancias, desde hacer tareas pendientes a empezar de nuevas, desde cultivar nuevas aficiones a recuperar viejas, desde abrir ese libro abandonado a escribir uno de propio. Tú decides, tienes todo el tiempo del mundo.

Descubre la creatividad que llevas dentro

Atrévete y coge esa guitarra que tienes escondida en el armario. Descárgate un tutorial y aprovecha el momento para aprender a tocarla. ¿Te gustaba dibujar? ¡Hazlo! Afila todos los lapiceros y ponte a reproducir aquella fotografía que tanto te gusta o retrata a tu pareja o a tu hijo. Verás que quien tuvo retuvo.

Restaura un mueble viejo, haz papiroflexia, invéntate un cóctel, recupera ese cuaderno con poemas y busca la inspiración, escribe una canción, deja que las ideas fluyan y saca la creatividad que llevas dentro y que el día a día había dejado a un lado.

Fórmate

Aprender y aportar nunca son una pérdida de tiempo. Aprovecha todo este tiempo que tienes a tu disposición para crecer personal y profesionalmente. Empieza ese curso que habías dejado pendiente, asiste en línea a clases magistrales o escucha esas conferencias que te habían recomendado y que dijiste que harías cuando tuvieras un momento. Sin olvidar la asignatura pendiente para muchos… ¡Ponte con el inglés!

Tareas pendientes

Es el momento ideal para terminar aquello que empezaste. Lánzate y vete a la estantería de libros clásicos y léetelos de verdad, descubre lo maravillosa que es la literatura. ¿Siempre has querido escribir un libro? Es el momento de coger la libreta y, sentado en el balcón, escribe las primeras líneas de tu futura novela.

Ha llegado el momento de organizar la casa. Saca las cosas de los armarios y de los cajones, clasifica, descarta y arranca la etapa del “desconfinamiento” con suficiente espacio para todo lo que nuevo que está por llegar.

Blanquea los azulejos del baño, saca el polvo de rincones que no sabías ni que existían, aprovecha para descongelar y limpiar la nevera, ordena los discos y el móvil, haz limpieza de medicamentos o aprovecha para hacer “batch cooking”, es decir, pasarte todo el día cocinando y congelar un montón de tápers.

Diviértete

Si hay niños en casa, juega con ellos y saca de los cajones todos aquellos juegos de mesa que trajeron tan buenos momentos en tu memoria. Haz malabares, invéntate una nueva coreografía, disfrázate, haz aviones de papel, monta una pista de carreras o construid vuestra propia ciudad confinada con piezas de madera.

Ríe, canta y habla con todo el mundo. Llama a tus amigos cercanos, recupera aquellos con quien no sabes porqué dejaste de hablar, saca el máximo partido a las redes sociales, revisa todos los “stories”, dale “me gusta” mil veces y aprovecha para hacerte un millón de “selfies” y actualizar tu perfil de Tinder. Recuerda de seguir las recomendaciones de los ópticos-optometristas con los dispositivos y no abandones tu salud visual. Combina las llamadas telefónicas con las pantallas.

Relájate y conviértete en un “hygge”

Lo más importante es mantener la serenidad y la calma. El ejercicio físico, la meditación o el yoga te pueden ser de ayuda para evitar la ansiedad y el estrés y concentrarte en el aquí y el ahora. Los daneses llaman “hygge” a los momentos pequeños, sencillos, llenos de paz y tranquilidad, solos o en compañía. Sofá, manta, una buena película, un té calentito o un buen libro, un pan recién hecho, una sonrisa, o un “te quiero”, pueden hacer que este confinamiento sea más fácil. ¿Lo intentamos?

 

 

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