Come y relájate

23, octubre, 2019 / Bienestar / Sin comentarios

¿Sabías que ciertos alimentos, por su composición nutricional, ayudan a calmar los nervios o la ansiedad? Incluir en tu menú diario alguno de estos nutrientes te ayudará a ganar en tranquilidad, de una forma sana y natural.

Chocolate negro, pescado azul y pistachos

El chocolate negro contiene magnesio, un mineral con propiedades relajantes, y ayuda a reducir los niveles de cortisol -la hormona del estrés-, también es un buen relajante muscular y ayuda a conciliar el sueño. Eso sí, se debe elegir un chocolate que al menos tenga un 70% de cacao.

El pescado azul (sardinas, salmón o atún) aporta una gran cantidad de ácidos grasos omega 3 que ayudan a disminuir la liberación de cortisol. Los pistachos, en cambio, reducen las respuestas de nuestro cuerpo ante el estrés como son la presión arterial o la frecuencia cardíaca. Este fruto seco es fuente de potasio y magnesio -dos minerales de suma importancia para el buen funcionamiento del sistema nervioso- y de vitamina B6 que interviene en la producción de serotonina y dopamina (el cuarteto de la felicidad, junto con la endorfina y la oxitocina).

Huevos, plátanos y legumbres

Los huevos, sobre todo la yema, son ricos en triptófano, un aminoácido esencial que favorece la producción de serotonina y que es imprescindible para la síntesis de melatonina -la hormona que ayuda a conciliar el sueño. Los plátanos son una de las opciones ideales para combatir el nerviosismo ya que son ricos en potasio -clave para el sistema nervioso- y una gran fuente de triptófano y de vitamina B6 que favorecen la producción de neurotransmisores como la serotonina. Por otro lado, no debemos olvidar los alimentos con un índice glucémico bajo como las legumbres y los frutos secos que resultan relajantes porque liberan lentamente su azúcar en la sangre.

Cereales integrales, lácteos y lechuga

Los cereales integrales, como por ejemplo el arroz, también tienen un índice glucémico bajo. Otros alimentos con propiedades relajantes son el melón, la lechuga, el brócoli, el tomate y el ajo. Sin embargo, nada hay más tranquilizador que un vaso de leche caliente antes de ir a dormir. Este efecto lo tienen en general todos los lácteos, mientras no sean excesivamente grasos como cuajadas o nata. Las leches vegetales (soja, almendras o avena) son más relajantes que las de vaca u oveja.

Algunos de los hábitos que podemos seguir para adaptar estos alimentos relajantes a nuestra rutina son empezar el día con un zumo de naranja natural y un desayuno a base de avena que es un cereal con propiedades calmantes que nos aporta, también, hidratos de carbono.

Para la comida es recomendable tomar legumbres y verduras como las espinacas, la col o las judías, combinadas con pescado azul o pollo. Las opciones de postres pueden ser frutas (manzana, plátano o cítricos) y yogur. Si tenemos la necesidad de tomar algo dulce, podemos optar por una onza de chocolate negro.

Cuando hablamos de relajación, es importante hablar de la cena ya que se trata de la última comida antes de ir a dormir. Es recomendable tomar sopas y caldos, ensaladas de lechuga, aguacate e infusiones o leche caliente.

Evita…

Si queremos estar relajados debemos evitar, a toda costa, el azúcar ya que su abuso puede dañar las glándulas adrenales -ayudan a controlar los latidos del corazón, la presión arterial y otras funciones importantes del cuerpo- y producir un estado constante de ansiedad. La sal puede alterar las reservas de potasio -como ya hemos dicho, mineral clave para el correcto funcionamiento del sistema nervioso- y, sobre todo, debemos evitar las chuches, los embutidos, los quesos y la bollería porque multiplicarán por diez nuestros niveles de nerviosismo y estrés.

*Fuente: Clara

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