¿Qué es la ambliopía?

06, diciembre, 2013 / Salud Ocular / Sin comentarios

Hoy profundizamos en la ambliopía, patología que afecta a la visión. ¿Sabes exactamente en qué consiste? Seguramente te sonará más por el término «ojo vago». La ambliopía u ojo vago, pues, es la pérdida de la capacidad de un ojo para ver nítidamente los detalles. Otro dato importante es que es la causa más común de problemas de visión en los niños. ¿Quieres saber más?

Se recomienda hacer al menos una revisión ocular al año, ya que la ambliopía es la causa más frecuente de pérdida de visión en niños y jóvenes en países desarrollados, y afecta al 3% de la población, aproximadamente.

Existen dos causas principales para esta patología: el estrabismo y las diferencias grandes de graduación entre uno ojo y otro (lo que se llama anisometropía). El ojo vago aparece cuando uno de los ojos se utiliza menos que el otro. Esto ocurre cuando se tiene estrabismo (cada ojo mira en una dirección) o cuando se tiene distinta graduación en los ojos (uno domina y el otro se deja de utilizar).

Síntomas de la ambliopía

  • Ojos que se voltean hacia adentro o hacia afuera
  • Ojos que no parecen trabajar juntos
  • Incapacidad para juzgar la profundidad correctamente
  • Visión deficiente en un ojo

Como mejorar la ambliopía en niños

En resumen, la ambliopía es una disminución de la agudeza visual sin que exista ninguna lesión que la justifique. Puede existir algún defecto en el ojo (por ejemplo, una miopía), pero éste no justifica la pérdida de visión. ¿Sabías que incrementar el tiempo de oclusión puede acelerar la corrección de la ambliopía?

La mejora de la ambliopía en niños podría guardar una relación directa con el número de horas diarias de oclusión ocular. Esta es una de las conclusiones presentadas por el Dr. David Wallace, de la Duke University (Carolina del Norte, Estados Unidos), en la Reunión Anual de la Asociación Americana de Pediatría Oftalmológica y Estrabismo. Entendemos por oclusión ocular tapar el ojo «bueno» para forzar así a trabajar al vago.

En concreto, este investigador de EEUU comparó los efectos de dos y seis horas diarias de oclusión a lo largo de diez semanas. Los resultados mostraban una mejora de la agudeza visual con el protocolo de oclusión más intenso, lo que refuerza la utilidad de esta estrategia frente a la ambliopía residual.

Para que la mejoría en ambliopía sea más notoria, se recomienda la combinación de la oclusión con ejercicios de terapia visual. Ésta última busca reducir el tiempo en el que el niño debe llevar el parche, ya que en ocasiones los tratamientos mediante oclusión se prolongan en exceso.  La terapia visual tiene como objeto, pues, estimular la visión del niño y conseguir periodos de oclusión más cortos.

Desde FARMAOPTICS , especialistas en salud ocular, aconsejamos una revisión anual. 

¿Cuánto hace que tú y tu hij@ os hacéis una revisión?

Deja un comentario

Pin It on Pinterest

Ir arriba